SOBRE NOSOTROS

El Centro de las Artes brinda una solución de espacio que contribuye al fortalecimiento integral de la comunidad universitaria y cartaginesa, por medio del desarrollo de actividades culturales, académicas, institucionales y comunitarias.


Se realizan eventos culturales (teatro, danza y artes visuales, entre otros), actos solemnes institucionales (graduaciones, congresos y asambleas) y eventos académicos (conversatorios, foros o charlas)

El Centro de las Artes  tiene una disposición espacial apta para alojar espectáculos de artes escénicas -música, teatro y danza-, eventos formativos y de reflexión -conferencias, mesas redondas y conversatorios. El lobby que da acceso al espacio de representación se constituye como una sala expositiva denominada Pedro Arrieta.

Cuenta con 2 camerinos con capacidad de contener a 40 ejecutantes, espacio de recepción para conferencistas, cabina de luces, y espacio exterior, usado como recepción y área de comida. Los camerinos se ubican en un piso inferior al cual se accede por elevador y escaleras.

Misión

Ser un espacio de encuentro entre agentes institucionales y sociales que fomenta la interacción de la ciencia y la cultura como parte necesaria de la formación integral de la comunidad universitaria, por medio de la dinamización de procesos académico-culturales.

Visión

El Centro de Artes será una instancia modelo a nivel nacional e internacional que fomentará el desarrollo integral del país, a través de la generación de procesos académico-culturales basados en principios de calidad y prestigio.

Fines 

  • Fomentar la creatividad y el análisis del entorno desde la interdisciplinariedad en futuros profesionales del campo tecnológico.
  • Promover el reconocimiento de la cultura como factor de desarrollo integral.
  • Estimular la valoración del campus como vector de cambio en la comunidad universitaria, académica y local.

Principios

  • Rigurosidad y excelencia, en la formulación de proyectos vinculatorios con la comunidad universitaria, académica y local.
  • Vinculación permanente con la realidad local.
  • Diversidad cultural, entendida desde el respeto a la libertad de expresión y libre pensamiento.
  • Responsabilidad, como órgano del ITCR, por la formación integral de futuros profesionales.